Movilidad eléctrica: todos a una

Recientemente se ha publicado el informe Electric Vehicle and Power System Integration: ‘Key insights and policy messages from four CEM workstreams’, liderado por el Clean Energy Ministerial. Este completo informe da recomendaciones, surgidas de un workshop en el que participaron más de 70 expertos internacionales de 18 países, también integra las ideas del Informe sobre ‘Perspectivas Globales del Vehículo Eléctrico 2020’ de la Agencia Internacional de la Energía.

Las principales conclusiones que se extraen es que la investigación e innovación que aportamos los fabricantes van por delante (como es natural) y que realmente para extender los beneficios de la electrificación del transporte se requiere la participación activa de todos los actores implicados y a muchos niveles. Es la única manera de asegurar que sea factible, que exista interoperabilidad, integrando eficientemente sistemas y combinando sectores.

Una de las cosas a tener muy en cuenta al usuario final y sus necesidades de movilidad. Estudiar y comprender la diversidad de la movilidad es primordial para diseñar programas de gestión de la carga y de respuesta a la demanda que verdaderamente sean convenientes, prácticos y atractivos para los usuarios de VE así como permitir su plena participación en el mercado eléctrico.

Horizonte 2023

El director del Observatorio del Vehículo Eléctrico y Movilidad Sostenible de Comillas ICAI, Pablo Frías, determina que será en 2023 cuando el proceso de masificación y acceso de la población a un parque de VE será más amplio. Son solo dos años, esto ya está aquí y hemos avanzado mucho. En entornos urbanos parece estar muy claro que va a ser una solución prioritaria puesto que la autonomía estará garantizada. Pero, ¿qué pasa en entornos interurbanos?

Solamente con una infraestructura específica se podrá hacer realidad el escenario de movilidad sostenible para el que trabajamos y ponemos nuestro granito de arena desde Hispano Suiza. En este sentido, los fabricantes no somos los únicos interesados en impulsar este tipo de movilidad: las empresas eléctricas también. El camino pasa por generar acuerdos de eléctricas con fabricantes de coches (por ejemplo Endesa con Smart o Iberdrola con Renault) y establecer quien se encarga de las infraestructuras de recarga así como de la multiplicación de puntos de recarga rápida por todo el territorio. No se trata de hacer grandes inversiones en establecimientos específicos, sino más bien de vincularse a redes ya existentes, como centros comerciales, supermercados, hoteles… que puedan así ofertar un valor añadido a sus servicios de siempre añadiendo los puntos de recarga de vehículos.

Más que nunca la colaboración es primordial. Está claro: uno para todos y todos para uno.

 

Sergio Martínez Campos

CEO, Hispano Suiza