Chantilly, 23 de septiembre de 2022

Hispano Suiza ha viajado a Chantilly (Francia) para presenciar un momento histórico para la marca: el encuentro del Hispano Suiza Carmen con el vehículo que inspiró su diseño, el Hispano Suiza Xenia Dubonnet. Dos símbolos del pasado y el presente de la marca, juntos, por primera vez.

Francesc Arenas, director de diseño de Hispano Suiza y máximo responsable del diseño del Carmen, nos acompañó en este viaje, permitiéndonos conocer más detalladamente los parecidos entre ambos vehículos, porqué se eligió el Xenia Dubonnet como inspiración, y otros elementos determinantes para diseñar el futuro de la marca.

¿Qué elementos comunes podemos encontrar entre ambos vehículos?

Uno de los recursos más evidentes de inspiración para diseñar el Carmen, ha sido la parte trasera del Xenia Dubonnet. Como podemos observar, su silueta nos evoca al perfil aerodinámico de una lágrima. Además, en la parte trasera, hemos colocado dos pilotos en forma de aro, donde se aloja nuestra cigüeña, realzando así el emblema de nuestra marca.

Otro elemento característico de la parte trasera del Carmen sería el difusor. Este componente, sin embargo, no se encuentra en el Xenia Dubonnet, ya que, en la época en la que se construyó, este tipo de elementos no se aplicaban en la aerodinámica de los vehículos. Por último, podemos observar la forma de cola de barco del portón trasero del Carmen, que también está inspirado en el Xenia Dubonnet de 1938. El conjunto de todos estos elementos nos evoca a la forma del vehículo original.

La tapa que cubre el paso de rueda posterior es también uno de los elementos más característicos en el Hispano Suiza Carmen. Por condiciones de rendimiento aerodinámico, y para evidenciar sobre todo la influencia del Xenia Dubonnet, decidimos aplicar esta pieza no muy habitual en los coches actuales, pero que nos rememoraba ese aspecto del vehículo original. Pero no se decidió incluirlo sólo por cuestiones estéticas, sino que también fue por motivos de eficiencia aerodinámica, ya que, cubriendo la rueda, se permite que el flujo de aire circule por toda la carrocería hasta despedirse por detrás.

La rueda delantera estampada en aluminio nos recuerda a las ruedas de los aeroplanos franceses que combatieron en la Primera Guerra Mundial. El señor Dubonnet fue piloto en el ejército francés y en todo el vehículo quiso aplicar esa estética aerodinámica de los aeroplanos. Nosotros, para el Carmen, decidimos recuperar este recurso estilístico y diseñamos una llanta que además nos permite aspirar aire para refrigerar los frenos. Así, la forma escalonada de la llanta nos evoca a la del Xenia Dubonnet.

Posiblemente el frontal del Xenia Dubonnet es la parte que menos nos ha inspirado para diseñar el frontal del Carmen. Nosotros, lo que hemos respetado, ha sido el tradicional layout o esquema de distribución de los elementos de la carrocería. Los Hispano Suiza se caracterizaban por ese layout con una gran rejilla central, que nos permite la refrigeración de todo el sistema de baterías en el Carmen, y por unas ópticas a ambos lados del vehículo, a las cuales hemos dedicado especial atención para diseñar unas luces realmente características y que identifiquen el vehículo incluso en condiciones de poca luz.

Anteriormente, usted explicó que, bajo su punto de vista, el diseño de un coche eléctrico no tiene porqué alejarse del diseño de un coche de combustión o híbrido. ¿Esa es la razón por la que inspiraron el Carmen en el Xenia Dubonnet?

No comparto que, ahora que el vehículo eléctrico está cada vez más implantado, siga existiendo una necesidad de diferenciar con algunos recursos estilísticos, un vehículo eléctrico de uno híbrido o de combustión.

Cuando decidimos inspirarnos en el Hispano Suiza Xenia Dubonnet para diseñar el Carmen, lo hicimos porque buscábamos las raíces de nuestra marca. Somos una compañía que no nace de nuevo, sino que renace y resurge después de 70 años de inactividad. Así que teníamos que buscar esa conexión con nuestros orígenes y nuestro pasado.
Por lo tanto, nuestros referentes y nuestro heritage eran el coche de combustión y los modelos legendarios de la marca, como el Xenia Dubonnet, el Alfonso XIII y tantos otros vehículos.

A ojos de un diseñador del siglo XXI, ¿cómo ve el diseño de un vehículo del siglo XX? ¿En qué han evolucionado los vehículos?

Principalmente, lo que ha cambiado son los procesos de fabricación. Por ejemplo, en la época en la que se construyó el Hispano Suiza Xenia Dubonnet, todo se hacía a mano. Los vehículos se construían de manera artesanal, y los carroceros trabajaban una a una cada carrocería. Eso hacía que fuesen vehículos excepcionales, prácticamente únicos. Eso es lo que más difiere de los procesos de producción masiva que tenemos actualmente.

Desde Hispano Suiza, hemos recuperado esa filosofía de hacer los coches de uno en uno y de forma artesanal. Por un lado, porque los procesos y las inversiones necesarias para hacer grandes cantidades de vehículos se contradicen con la exclusividad que buscamos en nuestros modelos. Pero también recuperamos ese proceso artesanal porque queremos que nuestros clientes participen en ese proceso. Les invitamos a que configuren el vehículo con nosotros, y eso nos llega a personalizar ese proceso al máximo, impidiéndonos hacer producciones o lanzamientos muy masivos en cuanto a acabados.
Esa es nuestra filosofía: buscamos que nuestros vehículos sean piezas únicas, artesanales. Aunque puestos unos al lado del otro, los reconozcas como un Hispano Suiza Carmen, cada uno tiene su configuración, sus acabados, y el toque personal que le da cada uno de nuestros operarios en el atelier, y que lo acaban convirtiendo en una pieza única.

¿Qué ha significado para usted el encuentro entre el Hispano Suiza Carmen y su musa, el Hispano Suiza Xenia Dubonnet?

Ha sido un momento que buscábamos desde el inicio del proyecto. Ha resultado muy complicado encontrar documentación y recursos visuales sobre los que extraer información del Xenia Dubonnet para aplicarlos sobre el Carmen. Ese ejercicio de comparación de ambos vehículos en directo era algo que me apetecía mucho hacer.

Ha sido muy emocionante. Incluso desde los días previos en los que pensábamos en cómo preparar, tanto el evento, como el encuentro entre el Carmen y el Xenia Dubonnet. Ha sido realmente especial. Y si lo enmarcamos en el entorno en el que nos encontramos, la celebración del “Chantilly Arts&Elegance”, todavía se realza más el momento y se te disparan un poco más las emociones.

 

Francesc Arenas frente al Hispano Suiza Xenia Dubonnet y junto al Hispano Suiza Carmen.